En la plaza de la iglesia de Altea, prácticamente enfrente de la iglesia, se encuentra el restaurante Octopussy. La plaza está llena de restaurantes y en las calles adyacentes también hay bastantes, con lo que cuesta elegir. Echamos un vistazo a la carta y vimos que nos convencía y como además es uno de los que tiene vistas bonitas del puerto del Altea y el mar, pues entramos. Era pronto, como las 21:00 o así, y no había mucha gente debido a que con la fuerte tormenta, se había desalojado la plaza.
Como el resto de los restaurantes de la plaza, es una casita blanca de dos plantas, con terraza. Como había caído una buena tormenta y aún llovía ligeramente, la terraza la habían recogido, así que pasamos dentro. De frente tienen la barra del bar y alguna mesa, y bordeandola se pasa al salón. Como era pronto, estaba prácticamente vacío, solo había uno grupo de unos 10 alemanes cenando. Así que, pudimos sentarnos al fondo, en las mesas que hay justo al lado de las ventanas, y que tienen las mejores vistas. En concreto de las dos, la de la izquierda es la mejor, porque la otra tiene algo menos de visibilidad debido a un árbol. Si miras hacia abajo se ve el mirador de la plaza, que tiene tan buenas vistas como el restaurante.

